ARTICULO EDITORIAL: Superando la Tragedia y Celebrando de Nuevo la Vida

De los más de 330,000 estudiantes de los Estados Unidos que estudian en el exterior, solo 6.1 por ciento son Afro-americanos y 10.1 por ciento son latinos. Éste es uno de una serie de artículos escritos por estudiantes de color, que están rompiendo barreras a través de sus estudios en el exterior gracias a la Beca Universitaria Global Frederick Douglass, un programa que otorga 10 becas completas al año a estudiantes en Instituciones al Servicio de las Minorías. Estos estudiantes compartirán sus historias periódicamente, con la esperanza de inspirar a otros para aplicar. Únase a nuestra campaña en las redes sociales, #CIEEmpowered #MSInspirational #FrederickDouglassGlobalFellows, que celebra a estos extraordinarios estudiantes, y sus experiencias durante sus estudios en el exterior. Vea y comparta el video de la historia de Peire en http://bit.ly/PeireWilson

Nacido en Norfolk, Virginia, y criado por una madre soltera, sentí una responsabilidad peculiar de ir a la Universidad, pero, al comienzo, fallé en eso – literalmente. Pero le di un giro a mi vida y vi una ruta hacia el éxito. Estudiar en Londres como Becario del programa global Frederick Douglass, fue un medio para sanar mis heridas y recuperarme de nuevo.

La primera vez que me inscribí como estudiante universitario en la Liberty University en Lynchburg, Virginia, dejé la escuela en el primer año porque no era una buena opción para mí. Un año después, me transferí cerca de casa a una universidad históricamente de estudiantes de color, Norfolk State University, pero abruptamente me fui durante el segundo semestre cuando la tragedia me golpeó de una manera que jamás hubiese imaginado.

En una pelea en las instalaciones de la Universidad, uno de mis amigos, Sean Williams, fue trágicamente apuñaleado hasta morir. Al igual que yo, Sean era un cantante clásico. Yo estaba en tal estado de shock por su asesinato, que me fui de la escuela sin ni siquiera decirles a mis profesores por qué.

Me mudé a Florida, donde me enamoré y fui bendecido con un hijo. Quería construir un futuro positivo para él, pero realmente no sabía cómo. Estuve pensando mucho al respecto por un buen tiempo, y decidí que quería ser abogado en artes y entretenimiento. Sabía que necesitaba estar en la Ciudad de Nueva York. Sabía que tenía que volver a la escuela.

Tomé mis documentos. Me puse un traje, tomé un autobús, y con mis registros en mano, fui a la oficina principal de la City University of New York, CUNY.

El consejero de admisiones revisó mis documentos y dijo, “Ohhhh…”

Dije, “Yo sé”.

Tenía un GPA de 1.0

“Estas son las calificaciones que tengo”, le dije a él. “Estoy dispuesto a comenzar completamente de cero.”

Él dijo, “Será competitivo”, pero me dio una lista de escuelas y regresé a Florida.

Pero volví nuevamente y quería ir a la primera escuela de la lista, LaGuardia Community College en Queens, N.Y.

Me reuní con una consejera. Me dijo, “Estas calificaciones…”

Yo le dije, “Si hubiese sabido cuando era solo un joven lo que sé ahora, hubiese hecho las cosas de otra manera. Simplemente no sabía. Desafortunadamente, esto es lo que ocurrió. Tengo planes de ser abogado”.

Ella preguntó: “Tú quieres ser abogado?”

Respondí, “Yo seré abogado”.

Ella arqueó sus cejas y dijo, “Me gusta la manera en que dijiste eso”.

Me dijo lo que tenía que hacer para ser admitido: toma un examen de admisión de matemáticas e inglés. Aprobé el de inglés, pero fallé en el de matemáticas por dos puntos. Tomé un curso de recuperación de matemáticas, pasé y fui admitido. Me di cuenta de cuánto me gustan las matemáticas y comencé a dar clases particulares a otros estudiantes. Logré mi título de grado asociado en estudios legales, y recibí una invitación a unirme a la Sociedad del Presidente para estudiantes con excelentes notas académicas. Así mismo, fui invitado. Cuando recibí la Beca Universitaria Frederick Douglass, llamé a mi madre para darle la buena noticia.

Sin embargo, en Londres, como Becario del programa global Frederick Douglass, me sentí como un extraño. Era mayor que otros estudiantes. Era padre. Venía de un hogar uniparental. Pero me di cuenta de algo profundo en Londres. Durante un taller, un camarógrafo nos preguntó, ¿“Cuéntanos un momento en el que hayas tenido que enfrentar tu privilegio?”.

La imagen de mi amigo Sean, vino a mí. Él era un factor de motivación en mi vida. Cuando me tocó el turno para hablar, le dije a los Becarios que me rodeaban, “Perdí un amigo que nunca pudo llegar a ver su potencial completo. El privilegio más grande que tengo, es simplemente estar vivo. Mi amigo murió cuando tenía 18 años”.

Rompí en llanto. Ese fue uno de los primeros momentos en que el asesinato de mi amigo me golpeó. Le dije a los Becarios: “Todos ustedes deben apreciar el simple hecho de estar aquí. De tener aire en sus pulmones”.

Lloramos todos juntos. Estábamos todos unidos celebrando la vida. En ese momento, me di cuenta de algo bello y profundo: nuestra humanidad común.

Diez estudiantes universitarios provenientes de las más de 600 Instituciones al Servicio de las Minorías a lo largo del país, ganarán una Beca Universitaria Frederick Douglass Global que cubre todos los gastos para estudiar en el extranjero durante el próximo verano, y todos los aplicantes tendrán la garantía de recibir 1.500 dólares para estudiar determinados programas en el extranjero de acuerdo con el Consejo de Intercambio Educativo Internacional (CIEE) y del Centro de Instituciones al Servicio de las Minorías de la Universidad de Pensilvania, que conjuntamente patrocinan este programa de becas. Las inscripciones online para estudiar en el extranjero como Becario en el próximo verano están abiertas hasta el 14 de febrero de 2019 y se pueden encontrar AQUI. Los requisitos de selección pueden encontrarse AQUI. El CIEE (Consejo de Intercambio Educativo Internacional), es la mayor y más antigua organización sin fines de lucro para estudios en el extranjero e intercambio cultural de los Estados Unidos. Su misión es transformar vidas y construir puentes entre la gente y las naciones. Los programas del CIEE están siendo impartidos en más de 60 localidades, incluyendo Berlín, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Copenhague, Londres, Madrid, París, Río de Janeiro, Roma, Santiago, Shanghai y Sydney. Solo el año pasado, el CIEE otorgó a estudiantes más de 8 millones de dólares en becas, donaciones y ayuda financiera.

 


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