LA INDUSTRIA DE LA COMIDA

LA INDUSTRIA DE LA COMIDA

Salud Y Medicina Holística

La puerta principal de acceso a la salud, es la boca. Tanto las carencias nutricionales como el consumo de las llamadas “comidas chatarras” son causantes de los principales trastornos que aquejan a la humanidad y en especial a la juventud.  Los carbohidratos refinados son causantes de hiperinsulinemia y disglicemia, obesidad, y una serie de trastornos degenerativos asociados a la caramelización de las proteínas y la  inflamación crónica sistémica.

A partir 1920, el aumento exponencial de la población y su  aglomeramiento en grandes urbes y megaciudades alejadas de los centros de producción, generó una demanda creciente de alimentos que dio origen a la implementación de nuevas tecnologías agrícolas y a la industrialización de la producción de alimentos conocida como la Revolución Verde. Con ella se logró una producción masiva de alimentos y satisfacer los requerimientos del consumo; sin embargo, generó ciertas complicaciones: la contaminación de los productos con una serie de químicos (insecticidas, herbicidas, fungicidas, antibióticos, hormonas, preservativos, etc.) que se hicieron imprescindibles para los fines de la industria.

Esto ha generado una nueva gama de padecimientos como malformaciones genéticas, cáncer, alergias, trastornos metabólicos, cardiovasculares, y muchas otras. Ahora, enfrentamos además las modificaciones genéticas de los alimentos –los transgénicos-, y otros problemas de orden económica por que dependemos de esas tecnologías y de los bancos de semillas que las transnacionales y los países desarrollados poseen y monopolizan. Es así, que la calidad de la alimentación ha decaído significativamente. Especialmente, desde que se sumaron las cadenas de comida rápida y “chatarra” (a partir de los años sesenta).

La sola ausencia de fibra en la dieta resta al organismo de uno de los moduladores biológicos más importantes para el control del metabolismo de las grasas y del colesterol. Sin mencionar la pérdida del germen del trigo y demás nutrientes. Esta pérdida de nutrientes y el desbalance que esto ocasiona, nos ocurre también por el consumo elevado de azúcar blanca, de sal refinada, de aceites y margarinas desnaturalizados por la refinación.

Debemos implementar un consumo más racional, tanto por el bien de nuestra salud como por el de la ecología. Hay que entender, aprender, reeducar el paladar y cambiar las costumbres.

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Pionero De La Medicina Holística Y Creador De La Primera Clínica-Spa Ecológica En Venezuela. Salud Y Medicina Holística EstilosBlogs escritos por:

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