Rueditas De Atrás

“No, mamá, no me quites las rueditas de atrás. Todavía tengo 5″. Eso me dijo mi hijo en diciembre, cuando entre el Niño Jesús y San Nicolás (ah, sí. En Miami andan juntos estos dos) le trajeron una bicicleta roja y nuevecita, tal como él la pidió. Yo le respeté su decisión, pero confieso que me parecía un poco grande para andar con rueditas de entrenamiento. Fuimos al parque, y vi niños de 4 sin rueditas. Le dije lo típico: “Mira Nico, esos niños tan chiquitos andando sin las rueditas”… Pero qué va. El viejo método de estimulación por comparación fracasó estrepitosamente. Nico no se animaba. Andaba manejando como un viejito, y a la primera caída, no quiso saber más nada de la bici. El saldo de ese primer día fue un raspón de rodilla y una mamá culposa, pensando… “¿Qué habré hecho mal para que mi hijo se sienta así de inseguro?”.

Seguimos yendo y yendo al parque. Tercos los dos. En el interín, Nico cumplió seis años, agarró seguridad con la bici, aprendió a leer solo, creció media pulgada y se curó del raspón en la rodilla. Ayer, me atreví a hacerle nuevamente LA GRAN pregunta. “Nico, ¿qué tal si le quitamos las rueditas a la bici?. Ya tienes 6. Estás grande”. Él torció la trompa, se quedó viendo así, como a lo lejos, suspiró… y con el ceño fruncido me dijo: “Mamá, me gusta mi bici. Me gusta venir al parque contigo. No me da miedo. Pero creo que 6 todavía es un poquito chiquito. Mejor cuando tenga 7”.

Casi me da un ataque de culpa otra vez, pero la verdad, la cara de mi hijo era tan bonita con sus inmensos ojos planteándome aquel asunto como si se tratara de la firma de un tratado de paz, que decidí atacarme pero de la risa. Le dije… “Mi amor, se las quitamos cuando tú quieras”. Y seguimos, él con su bici, yo con mis tennis, dándole la vuelta al parque. Y pensé en cuántas veces he necesitado yo rueditas de atrás para no sentir que me ando cayendo por la vida. ¿Cuántas veces me ha costado levantarme después de un raspón de alma, y me he encontrado con la bendición de tener familia y amigos que me ponen curitas por dentro y me ajustan las rueditas de atrás? Muchas. Sí. Y cuando ha llegado el momento, cuando me he sentido preparada, segura, firme, he podido soltar las rueditas. Sin presiones. Sin apuro. A mi ritmo. Así que, mientras mi hijo quiera andar con sus rueditas, lo voy a respetar. Total, cada quien es diferente y del apuro queda cansancio y mal humor. Y el día que necesite una bici más grande… pues cambiaremos el tamaño de las rueditas, ¿verdad?

Indira Páez Multi-Platform Storytelling Writer

Digital Media & Integrated Solutions

 Telemundo Network Group / NBC Universal

 www.telemundo.com

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Escritora, libretista y dramaturga venezolana, egresada con méritos de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela en 1992, mención Artes Escénicas. Autora junto a Daniela Campos de la tesis de grado “Stanislavski en Caracas”. Ha sido galardonada con el Premio Emmy otorgado por la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Televisión como coautora del guión de la serie Gabriel, que protagonizó el cantante y actor puertorriqueño Chayanne y en la que "El Puma" José Luis Rodríguez tuvo una participación especial. Producida por Megafilms, la miniserie "Gabriel, Amor Inmortal", obtuvo ocho nominaciones al premio Emmy, una de ellas por mejor guión de serie, del que la escritora venezolana Indira Páez es coautora. EstilosBlogs escritos por:

1 Comentario sobre este Artículo

  1. avatar Chapellina says:

    Qué bonito. tienes el don de emocionar a la gente o por lo menos a mí!

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